El Blog

Calendario

<<   Abril 2011  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Categorías

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog

Abril del 2011

Activar el sentido humano

Por Sarri - 22 de Abril, 2011, 21:21, Categoría: Doctrinal

ORDENACION DE LA ACTIVIDAD (#35)

 

La actividad humana, así como procede del hombre, así también se ordena al hombre. Pues con su acción no sólo transforma las cosas y la sociedad sino que se perfecciona a sí mismo. Aprende mucho, cultiva sus facultades, se supera y se trasciende. Tal superación es más importante que las riquezas exteriores que puedan acumularse. El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene.

Cuanto llevan a cabo los hombres para lograr más justicia, mayor fraternidad y más humano planteamiento en los problemas sociales, vale más que los programas técnicos, ya que dichos progresos pueden ofrecer el material para la promoción humana, pero por sí solos no pueden llevarla a cabo.

Por tanto, ésta es la norma de la actividad humana: que, de acuerdo con los designios y voluntad divinos, sea conforme al auténtico bien del género humano y permita al hombre como individuo y como miembro de la sociedad, cultivar y realizar íntegramente su plena vocación.

 

Ciertamente «ser» es lo valioso y «tener» sólo vale si beneficia el ser. No tener lo suficiente es tan malo como tener más de lo necesario. El capitalismo, que acumula mucha riqueza en pocas manos a costa de la pobreza general, desconoce los peligros de las riquezas y monta todo el aparato publicitario para promover el consumismo, Su éxito creciente en los pueblos muestra la carencia de sentido cristiano y ético al que hemos llegado.

Pese a todos los análisis sociológicos y ecológicos que muestran el riesgo de desastres que estamos creando, los dirigentes capitalistas permanecen sordos y ciegos a tales pronósticos que ya están golpeándonos la puerta.

Qué hacer? Reformar a los capitalistas o reformarnos nosotros? Porque todos, ellos y nosotros, somos responsables de la emergencia creada.

Eticamente urge reflexionar y valorar lo que hace al desarrollo humano para actuarlo y cristianamente se impone abandonar  las apariencias para construir la fraternidad humana en hechos más que en dichos.

Recuperar los siglos perdidos en vacuos engreimientos y en ilusas influencias no es fácil. Profundas rutinas entorpecen el cambio y es preciso remar a contracorriente de fuertes ideologías, pero no hay otra salida. Cuando el mundo cambia para mal, los hombres tenemos que cambiar para bien.

Otro mundo y otra iglesia son posibles!

 

Valoración humana

Por Sarri - 12 de Abril, 2011, 9:39, Categoría: Doctrinal

VALOR DE LA ACTIVIDAD (#34)

 

La actividad individual y colectiva, el conjunto ingente de esfuerzos realizados por el hombre  a lo largo de los siglos para lograr mejores condiciones de vida, considerado en sí mismo,  responde a la voluntad de Dios.

Esta enseñanza vale igualmente para los quehaceres más ordinarios. Porque los varones y mujeres que, mientras procuran el  sustento para sí y su familia, realizan su trabajo de forma que resulte provechoso y en servicio de la sociedad, con razón pueden pensar que desarrollan la obra del Creador, sirven al bien de sus hermanos y contribuyen de forma personal a que se cumplan los designios de Dios en la historia.

Los cristianos, lejos de pensar que las conquistas logradas por el hombre se oponen al poder de Dios y que la criatura racional pretende rivalizar con el Creador,  están, por el contrario, persuadidos de que las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios y consecuencia de su inefable designio. Cuanto más se acreciente el poder del hombre, más amplia es su  responsabilidad individual y colectiva. El mensaje cristiano no aparta a los hombres de la edificación del mundo ni los lleva a despreocuparse del bien ajeno sino que les impone como deber el hacerlo.

 

El valor de la actividad humana consiste en responder a la voluntad divina, se sea o no consciente de ello. La verdad que la ciencia racionalista descubre es buena; lo malo es  pensar que de esa manera prescindimos de Dios o, cosa que es lo mismo, que endiosamos a la razón. Dios está presente como dador existencial en todo acto humano, así se lo reconozca o no. El mismo acto pecaminoso está sostenido por Dios con su libre apertura hacia el bien o hacia el mal, generando la responsabilidad que de ahí se deriva.

La persona humana debe ser activa de acuerdo a sus posibilidades y a las posibilidades de su desarrollo. Desentenderse de esta responsabilidad está mal y no hay espiritualidad que lo justifique válidamente. La actividad monástica sólo se justifica por el testimonio que da de la relatividad de los empeños meramente humanos y pierden credibilidad cuando se acomodan en una forma de vida vacía de problemas.

 

Actividad Cristiana

Por Sarri - 5 de Abril, 2011, 12:00, Categoría: Doctrinal

Capítulo III

LA ACTIVIDAD HUMANA EN EL MUNDO (#33)

 

Planteamiento del Problema. Siempre se ha esforzado el hombre con su trabajo y con su ingenio en perfeccionar su vida, pero en nuestros días, gracias a la ciencia y a la técnica, ha logrado dilatar y sigue dilatando el campo de su dominio sobre casi toda la naturaleza y, con ayuda sobre todo del aumento experimentado por los diversos medios de intercambio entre las naciones, la familia humana se va sintiendo y haciendo una única comunidad en el mundo. De lo que resulta un gran número de bienes que antes el hombre esperaba alcanzar de las fuerzas superiores y hoy las obtiene por sí mismo.

Ante este gigantesco esfuerzo que afecta ya a todo el género humano, surgen entre los hombres muchas preguntas. Qué sentido y valor tiene esa actividad? Cuál es el uso que hay que hacer de todas esas cosas? A qué fin deben tender los esfuerzos de individuos y colectividades?.

La Iglesia depositaria de la palabra de Dios, de quien manan los principios en el orden religioso  y moral, sin que siempre tenga a mano respuesta adecuada a cada cuestión, desea unir la luz de la Revelación al saber humano para iluminar el camino recientemente emprendido por la humanidad.

 

La Iglesia se suma en la búsqueda de respuestas sin querer imponerse a los resultados filosófico-científicos, aporta su reflexión a la labor de los hombres sin prejuicios de omnisciencia. Esa es la pauta conciliar que, por otra parte, muy poco se cumple. En doctrina sexual, por ejemplo, el magisterio se mantiene impermeable a los estudios antropológicos de bioética.

Recordemos que la Iglesia fue la creadora de las primeras universidades y que el clero fue el detentor y el promotor de la cultura. Eso fue en la edad media; en la moderna y contemporánea las cosas han cambiado; las ciencias han pasado a manos de los científicos entre quienes el clero escasea cada vez más, máxime porque al querer retener el prestigio de antaño no ha llegado a comprender el profundo cambio cultural que estamos sufriendo.

Las condenas del astrónomo Galileo han resultado escandalosas, como las normas de Gregorio XVI que prohibió el ferrocarril, en los Estados Pontificios e impedía a los médicos aplicar vacunas. Hoy hay eminentes religiosos de igual eminencia científica pero que en la comunidad de los científicos se sientan de igual a igual.