El Blog

Calendario

<<   Noviembre 2010  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30      

Categorías

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog

Noviembre del 2010

INMORTALIDAD

Por Sarri - 30 de Noviembre, 2010, 21:27, Categoría: Doctrinal

LA MUERTE (#18)

 

El máximo enigma de la vida humana es la muerte, Se sufre con el dolor y la disolución progresiva del cuerpo y el temor por la desaparición perpetua. La semilla de eternidad que en sí lleva el hombre, por ser irreducible a la sola materia, se alza contra la muerte. Todos los esfuerzos de la técnica moderna no pueden calmar esta ansiedad: la prórroga de la longevidad no puede satisfacer ese deseo del más allá que ineluctablemente surge del corazón.

Mientras toda imaginación fracasa ante la muerte, la Iglesia, aleccionada por la Revelación, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz que transciende las fronteras de la miseria terrestre. La fe cristiana enseña que la muerte será vencida cuando el Salvador restituya al hombre la salvación perdida por el pecado.

Dios ha llamado y llama al hombre a adherirse a El con la total plenitud de su ser en la perpetua comunión de la incorruptible vida divina. Ha sido Cristo resucitado el que ha ganado esta victoria para el hombre. Para todo hombre que reflexione, la fe, apoyada en sólidos argumentos, responde al angustioso interrogante sobre el destino futuro y, al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de comunión con nuestros hermanos vivos y difuntos.

 

Interesa ver y comprender que la vida eterna no es otra vida sino esta misma vida libre ya de contingencias. El cuerpo, sometido a condiciones espaciales y temporales, tiene su fase de desarrollo y de involución: nace, crece, madura y se marchita. Todos nuestros conocimientos provienen de las sensaciones corporales por abstracción mental y por proyección extratemporal. Pues la vida no reside en la materia, si bien depende de ella. Cuando el cuerpo pierde en la muerte su materia, gana en la resurrección de la carne su identidad espiritual y personal.

La vida temporal puede y debe entenderse como germen de vida que solo se realiza en la perpetuidad. Temporalmente se nos propone elegir entre la vida o la muerte, eternas y sin alternativas. El juicio final significa la condensación de todo nuestro comportamiento y el resultado final de vida o muerte, de existencia o inexistencia. Hemos hecho demasiadas fantasías sobre la dialéctica de la vida y es bueno volver sobre las verdades de la fe para desplegar la esperanza y esforzarnos en la caridad.

 

Esencia divino-humana

Por Sarri - 22 de Noviembre, 2010, 16:27, Categoría: General

LA LIBERTAD (#17)

 

La libertad posee un valor que los contemporáneos exaltan con entusiasmo. Y con toda razón. Con frecuencia, sin embargo, la fomentan como si fuese licencia para hacer cualquier cosa, con tal que deleite, aunque sea mala. La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre. Dios ha dejado al hombre en manos de su propia decisión para que así alcance su plena y feliz perfección.

La dignidad humana requiere, por lo tanto, que el hombre actúe según su conciencia y libre elección, movido e inducido por convicción interna personal, tendiendo al bien y procurando medios adecuados para ello con eficacia y esfuerzo crecientes y no por impulso instintivo ni por coacción externa.

La libertad humana, herida por el pecado, para lograr la máxima eficacia en esta ordenación de Dios ha de apoyarse necesariamente en la gracia de Dios. Cada cual tendrá que dar cuenta de su vida ante el tribunal de Dios según la conducta buena o mala que haya observado.

 

La libertad, siendo el hecho más excelso de la creación, es imposible encontrarla en su estado puro. Los actos humanos, para ser tales, han de ejecutarse con advertencia plena y franquía de influencias, estado que en esta vida no se da. La consecuencia es que nunca sabemos con qué grado de responsabilidad actuamos. Lo cual nos lleva a confiar más en Dios que en nuestras propias fuerzas y convicciones.

No obstante, es posible ser y permanecer libre en las condiciones más aberrantes de la esclavitud: cuando externamente todo es imposición, internamente puede conservarse la actitud crítica de la libertad. Las libertades de los ordenamientos civiles son simples condicionamientos que no crean la libertad humana sino que apenas la favorecen o la dificultan.

No es tarea fácil formarse ideas claras sobre la libertad y la responsabilidad, pero nadie está exento de empeñarse y esforzarse en ello.

Solo en el empeño de ser libres llegamos a ser humanos.

Etica vital

Por Sarri - 15 de Noviembre, 2010, 17:51, Categoría: Doctrinal

LA CONCIENCIA MORAL (#16)

 

En su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la que debe obedecer. Es la ley que le mueve a amar y practicar el bien y a evitar el mal; ley escrita por Dios en su corazón en cuya observancia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente.

La conciencia es el núcleo más secreto del hombre en el que éste se siente a solas con Dios cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquella. La conciencia da a conocer esa ley cuyo cumplimiento consiste en el amor de Dios y del prójimo.

La fidelidad a esta conciencia une a los cristianos con los demás hombres para buscar la verdad y resolver con acierto los numerosos problemas morales que se presentan al individuo en la sociedad. Cuanto mayor es el predominio de la recta conciencia, tanta mayor seguridad tienen las personas y las sociedades para apartarse del ciego capricho y para someterse a las normas objetivas de la moralidad.

Ocurre, sin embargo, que yerre la conciencia por ignorancia invencible, sin que ello suponga la pérdida de su dignidad. Cosa que no puede afirmarse cuando el hombre se despreocupa de buscar la verdad y el bien anteponiendo las tendencias egoístas a las demandas de solidaridad y servicialidad con las demás personas.

 

La realidad de la conciencia se vuelve tema psicológico si nos preguntamos cómo atenernos a sus demandas  Es cuestión de finura espiritual, de autenticidad y de sinceridad el distinguir la voz de la conciencia de los impulsos instintivos. Es demasiado fácil caer en la trampa de creer que la conciencia es lo que las tendencias naturales nos solicitan. Vivir obedeciendo egoístamente las tendencias naturales es bueno en la primera niñez pero la educación debe enseñar que, a pesar de las apariencias, la verdadera felicidad está en el comportamiento solidario.

El concilio nos ofrece las líneas maestras de cómo entender y obedecer a la conciencia. La cuestión no es nada simple. Dadas las diferentes maneras de encararla, la conciencia puede ser relegada, en el común sentir de la gente, a la subjetividad individual, llegando hasta negar su validez objetiva. El cómo nos hagamos cargo de nuestra conciencia compromete la misma evolución de la Humanidad y hasta la integridad de nuestro planeta Tierra.

Dinámica espiritual

Por Sarri - 8 de Noviembre, 2010, 9:58, Categoría: Doctrinal

LA INTELIGENCIA (#15)

 

Debido a su inteligencia, la humanidad ha realizado grandes avances en las ciencias positivas, en el campo de la técnica y en la esfera de las artes liberales y ha obtenido éxitos extraordinarios en la investigación y en el dominio del mundo material. Porque ha buscado y ha encontrado una verdad más profunda, ya que la inteligencia, bien educada, tiene la capacidad de alcanzar la realidad inteligible con verdadera certeza.

La naturaleza intelectual de la persona se perfecciona y debe perfeccionarse por medio de la sabiduría y el amor de la verdad y del bien. Así se alza por medio de lo visible hacia lo invisible.

Nuestra época, más que ninguna otra, tiene necesidad de esta sabiduría para humanizar todos los nuevos descubrimientos. El futuro del mundo corre peligro si no se forman hombres más instruidos en esta sabiduría. Muchas naciones, económicamente pobres, pero ricas en esta sabiduría, pueden ofrecer a las demás extraordinarias aportaciones,

Con el don del Espíritu Santo, el hombre llega por la fe a contemplar y saborear el misterio del plan divino.

 

La inteligencia y la voluntad diferencian al animal racional de los irracionales. Los hombres comparten con los animales la sensibilidad pero la inteligencia, capaz de abstraer la idea de la sensación, los hace distintos. La razón de la inteligencia es descubrir las causas originales, finales y formales de las cosas para, así, orientar a la voluntad hacia su destino de felicidad.

El Concilio supera ampliamente el viejo conflicto entre fe y razón, Por eso pide humanizar sus comportamientos, ya que desde la auténtica humanización alcanzaremos la auténtica divinización a la que estamos llamados. Creados a semejanza de Dios, que es Verdad viva y absoluta, la inteligencia nos permite ir apoderándonos de verdades específicas que son irradiaciones de la verdad divina, siendo así que cuanto más nos humanizamos más nos divinizamos. Este proceso de divinización nos permite llamar a Dios Padre como Cristo nos enseña.

Configuración antropológica

Por Sarri - 4 de Noviembre, 2010, 16:26, Categoría: Doctrinal

CUERPO Y ALMA (#14)

 En la unidad de cuerpo y alma el hombre es una síntesis del universo material, el cual alcanza en el hombre su más alta cima y alza la voz para la libre alabanza del Creador. La dignidad humana pide que glorifique a Dios en su cuerpo y no permita que lo esclavicen las inclinaciones depravadas de su corazón,

Por su interioridad (alma o espíritu) es superior al universo. A esa interioridad retorna cuando entra dentro de su corazón, donde Dios, escrutador de los corazones, le aguarda y donde él, personalmente, bajo la mirada de Dios, decide su propio destino. Al encontrar en sí mismo la espiritualidad y la inmortalidad de su alma, no es juguete de un espejismo ilusorio, provocado por las condiciones físicas y sociales, sino que toca la verdad más profunda de la realidad.

 

El entendimiento del hombre, constituido por el cuerpo y el alma, viene heredado del lenguaje bíblico y de la cultura griega. La materia del cuerpo separada del espíritu del alma es un cadáver que se descompone en polvo; y la forma del alma que ya no informa la materia del cuerpo es una sombra o fantasma sin realidad sustantiva. Lo sustantivo del hombre es ser persona: carne, entendida como debilidad congénita en la temporalidad y espíritu en la eternidad. La persona por su libertad acepta o rechaza su destino y Dios confirma su decisión!

La vida humana es un misterio cuya experiencia se vive pero cuya realidad se resiste al análisis intelectual de los conceptos. De ahí que haya tantas interpretaciones (todas imperfectas y perfectibles) de lo que el hombre es. Y de ahí la confianza en el sentido ético, como crítico de las ideologías, sin pretender nunca haber llegado a la perfección.

La dignidad y el destino humanos son: obra de Dios en cuanto proyecto y obra del hombre en cuanto realización. La unidad operante del creador y la criatura en su evolución madurativa puede considerarse inspirativa de la unidad personal que siente, entiende y decide. Pero su consumación está fuera del tiempo: en la eternidad.

El misterio es como el centro indimenso del círculo y las interpretaciones son como los radios que convergen acercándosele asintóticamente sin nunca llegar a él.