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Junio del 2010

Escatología

Por Sarri - 29 de Junio, 2010, 17:15, Categoría: General

CONCILIO VATICANO II

CONSTITUCIÓN DOGMATICA SOBRE LA IGLESIA

Capítulo VII: Escatología § 48

 

Indole escatológica de la vocación cristiana.

 

La Iglesia, a la que están llamados todos los hombres, sólo tendrá su plenitud en la gloria del cielo; sin embargo, después de la ascensión de Cristo, constituye su Cuerpo en la tierra, y como sacramento universal de la salud, en la espera escatológica de los nuevos cielos y la nueva tierra, anticipa en cierto modo realmente la renovación del mundo. Los sufrimientos del tiempo presente no son comparables a la gloria que se manifestará en nosotros después que en el tribunal de Cristo seamos juzgados dignos de ella. (48)

 

Comentario

 

El término “escatología” ha pasado vulgarmente a significar algo coprofílico; urge restituirle su contenido original de “sentido de las ultimidades”, de la muerte, juicio, cielo e infierno. La escatología es la perspectiva en que nuestra vida pasa de contingente a perpetua y constituye la base de la esperanza cristiana.

El sentido escatológico de la vida da a la fe su carácter genuino de creer lo que no se ha visto viviendo de verdades indefinibles (misterios). Básicamente, estas verdades afirman el carácter provisorio de la vida temporal y su índole definitiva en la eternidad: resaltan su valor ético y decisivo de vida o muerte, de libertad y responsabilidad.

La fe deviene esperanza que relega las dificultades del camino con el empeño de llegar a la meta, destacando de esta manera la configuración peregrina de la Iglesia que avanza del tiempo a la eternidad, de la oscuridad a la luz y de la muerte a la vida. El esfuerzo para llegar es la caridad en que el amor del cristiano se identifica con el amor de Cristo: amor al Padre y a los hermanos.

Esta prospectiva pierde vigor cuando se la quiere encerrar en términos temporales prescindentes de sus frutos eternos. El “banquete celestial”, por ejemplo, es una imagen que toma uno de los momentos más felices de la vida temporal para, estribando en él, anhelar la felicidad perdurable de la que no podemos tener conocimiento válido y completo. Estas imágenes cambian con la evolución de las culturas ya que, para ser positivas y orientadoras, han de brotar de experiencias genuinas vividas en la cultura presente de las personas.

Esta adecuación de las imágenes a la fe es lo que pedía Juan XXIII con su aggiornamento  eclesial, pero la iglesia, en su estructura sociológica, no supo responder adecuadamente a la renovación que se le estaba pidiendo. Los estamentos eclesiales estaban excesivamente esclerotizados en culturas del pasado, viviendo de conceptos e imágenes que ya no tenían vigencia en el momento presente.

El sentido escatológico, bien entendido y mejor vivido, es una fuerza que nos permitirá renovarnos, es una gracia que nos impele a autenticar y vigorizar nuestra vida cristiana

 

 

Matriz Jurídica

Por Sarri - 21 de Junio, 2010, 19:13, Categoría: Doctrinal

CONCILIO VATICANO II

CONSTITUCIÓN DOGMATICA SOBRE LA IGLESIA

Capítulo VI: Los Religiosos § 45-47

 

Bajo la Autoridad de la Iglesia-

 

Es prerrogativa de la jerarquía eclesiástica regular la práctica de los consejos evangélicos, la cual facilita la caridad hacia Dios y el prójimo. Todo instituto y cada uno de sus miembros pueden ser exceptuados por el Romano Pontífice de la jurisdicción de los ordinarios del lugar y sometidos a él directamente o bien confiados a las autoridades patriarcales, quedando a salvo la obligación de la reverencia y de la obediencia a los obispos. La Iglesia, que sanciona el estado canónico religioso, presenta la perfección religiosa como consagración a Dios en el plano litúrgico. (45)

Pongan los religiosos mucho cuidado para que la Iglesia pueda presentar siempre mejor a Cristo a sus fieles y al mundo. Sepan todos, además, que la perfección religiosa, aunque implica la renuncia de algunos bienes, no se opone al genuino progreso de la personalidad humana, a la cual, por el contrario, sirve de gran ayuda. Los religiosos no son extraídos de los demás hombres ni inútiles para la ciudad terrestre a cuya construcción en el Señor contribuyen. Los religiosos honran a la esposa de Cristo y prestan generosos servicios a todos los hombres. (46)

Todo religioso empéñese en perseverar y en progresar en su vocación para una más grande santidad de la Iglesia y para la mayor gloria de la Trinidad. (47)

 

Comentario

 

No puedo escapar a la sensación de que este capitulo peca de compromiso y superficialidad. Compromiso porque no podía omitirse dada su historia y el lugar que ocupa en el código de derecho canónico. Superficial porque entrar a fondo supondría un tratado demasiado extenso.

El tema, hoy tan cuestionado, es la relación entre el ejercicio de la autoridad eclesiástica y la libertad humana y cristiana, tema cuyo tratamiento es objeto de otros documentos. En tiempos del concilio de Nicea, los religiosos formaban ejércitos que salían a pelear por las distintas tesis cristológicas. En época de cruzadas los conventos se militarizaban. Siempre han conservado las congregaciones religiosas cierta beligerancia con los demás estamentos eclesiásticos y civiles. El encuadramiento canónico nunca tuvo mayor éxito ya que los mismos cuadros de la jerarquía y los señoríos feudales luchaban a brazo partido por establecer su primacía.

Nada tiene de extraño que los padres conciliares pasaran como gato sobre ascuas ante un tema con historia tan emberenjenada. Amén de que la perfección y la santidad son cuestiones personales de cada cristiano y no pueden delegarse a formulaciones jurídicas donde. Inexorablemente, se solapan con la libertad y responsabilidad personales.

 

 

Religión y Legalidad

Por Sarri - 14 de Junio, 2010, 14:15, Categoría: Doctrinal

CONCILIO VATICANO II

CONSTITUCIÓN DOGMATICA SOBRE LA IGLESIA

Capítulo VI: Los Religiosos § 44

 

Sentido de la Profesión Religiosa.

 

Los religiosos que se obligan a la observancia de los tres consejos evangélicos tienen un nuevo título para dedicarse al servicio y al honor de Dios en el noble intento de superar los obstáculos que podrían apartarlos del fervor de la caridad. Consagran su vida al bien de toda la Iglesia, la cual sostiene y protege la índole propia de los distintos institutos religiosos. Además, el estado religioso propone con eficacia, a la consideración de todos, los deberes de la vocación cristiana e imita la forma de vida elegida por el Hijo de Dios y continuada por la Iglesia. (44)

 

Comentario

Como ideal de vida, esta presentación es inobjetable. Como realización práctica, encuentra muchas objeciones que hacer. El origen, la legislación y el ulterior desarrollo de las congregaciones religiosas es demasiado complejo para detenerse en su consideración. Tocaremos aquí unos pocos puntos contrastando lo que debe ser con lo que efectivamente es el testimonio de los religiosos en nuestro mundo y época.

Casi todos los fundadores querían que sus adeptos vistieran como se vestía en el momento de la fundación, pero las reglas y las leyes establecieron hábitos que, con el correr del tiempo, se volvieron anacrónicos y que se mantuvieron por un acrítico conservadurismo. Tanto que muchas reformas ulteriores conservaron vestimentas que en lugar de conformar con la gente los singularizaban. Nada digamos de cuando tenían que fabricarse tejidos especiales para confeccionar el hábito según las reglas, pasando a ser, en lugar de testimonio de pobreza, un costoso lujo sin sentido.

Institutos fundados para ayudar a los necesitados desatendían su finalidad por cumplir con los horarios establecidos. El conflicto entre las regulaciones internas y los objetivos externos se resolvía primando la regla sobre la caridad. Este legalismo, general en todas las instituciones eclesiásticas, aparece mucho más acentuado en los monasterios. Con gran escándalo de los cristianos y con sarcástica ironía de los no cristianos.

Mucho se ha hecho después del concilio para agilizar el comportamiento de los religiosos y religiosas, pero la rémora de la rutina dificulta la adaptación a las necesidades de los tiempos modernos. Los primitivos monjes huían del mundo y éste concepto de “huida” ha ido calando en las mentalidades hasta considerar que la misma iglesia es un ghetto separado del mundo y que hay que evitar todo posible contacto con él.

Todo ello –y mucho más- esteriliza el testimonio cristiano y hace incomprensible la predicación del evangelio que requiere vivir, a imitación de Cristo, en contacto con la gente, compartiendo sus necesidades y peculiaridades para poder establecer un diálogo constructivo.

 

Votos religiosos

Por Sarri - 1 de Junio, 2010, 18:43, Categoría: Doctrinal

CONCILIO VATICANO II

CONSTITUCIÓN DOGMATICA SOBRE LA IGLESIA

Capítulo VI: Los Religiosos § 43

 

La Profesión de los Consejos Evangélicos.

 

Los religiosos profesan los consejos evangélicos de la castidad consagrada a Dios, de la pobreza y de la obediencia, los cuales la Iglesia  ha recibido y conserva como un don divino, aprobando y regulando con su autoridad formas de vida solitaria o de vida en común, desarrolladas de manera muy diversa. El estado derivado de la profesión religiosa no es intermedio entre laicos y clérigos sino común a entrambos. (43)

 

Comentario.

 

La profesión religiosa es un compromiso público de observar la castidad, la pobreza y la obediencia. Se trata de una modalidad que surgió espontáneamente en la primitiva iglesia y que, debido a muchas exageraciones y fantasías, hubo que regularlas y reglamentarlas. Primero fueron los monjes que se retiraban al desierto (lejos del mundanal ruido) para dedicarse a la oración y a la penitencia. Luego formaron comunidades (cenobios) con distintas organizaciones de convivencia. Más tarde, en vista de las muchas extravagancias, hubieron de someterse al control episcopal hasta que, mucho más tarde, entraron en una categoría especial del derecho canónico.

Cuando se habla de la castidad de los religiosos no se trata, en realidad, de la castidad (que es una virtud común y exigible a toda persona) sino de la abstención de toda  actividad sexual; la pobreza es cuestión de renunciar a toda propiedad privada; y la obediencia, de alguna manera, rige todo el sistema. Con el correr del tiempo todas esas regulaciones pierden funcionalidad y se apergaminan, creando gran diversidad de crisis que se tratan de superar con reformas y acomodaciones. Actualmente se da la triste refundación de los Legionarios de Crisro

Debido al papel que han jugado las congregaciones, en sus distintas etapas de desarrollo han adquirido un predicamento especial y se han considerado muy próximas al clero diocesano, con el que frecuentemente llegaron a competir. De ahí la advertencia conciliar de que no forman algo  intermedio entre los laicos y los clérigos sino que son laicos que pueden acceder a la clericatura.

Lo distintivo de los religiosos es el compromiso, con voto temporal o perpetuo, de vivir cristianamente dentro de determinada orden o congregación. El cumplimiento de ese voto y compromiso pasa a ser cuestión personal, como es personal el compromiso bautismal de todo cristiano. Su situación entre los cristianos vendría a ser algo parecido a los cursos de postgrado entre los profesionales.