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24 de Marzo, 2009

Fidelidad

Por Sarri - 24 de Marzo, 2009, 12:58, Categoría: Doctrinal

IGLESIA

Iglesia es asamblea convocada. Teóricamente está convocada por Dios, pero prácticamente interviene la convocatoria humana que, según sea más o menos fiel a la convocatoria divina, acarrea equívocos difíciles de superar. Hoy nos debatimos en una profunda crisis de autoridad: evangélica o vaticana.

Trataré de aclarar algunas de las ideas-fuerza que están en juego sin pretender ser en ello más infalible que nadie.

Sobrenatural. Este concepto es ambiguo y equívoco. En el mundo todo es creado y natural; dentro de lo natural está su dinamismo evolutivo y “sobre” lo natural está lo divino envuelto en su trascendencia mistérica.

La tentación humana es apropiarse de lo divino, pretendiendo revelaciones de transferencia autoritaria imposibles de demostrar sin incurrir en círculos viciosos, actitud que lleva al dogmatismo impositivo, contrario a la libertad de conciencia y favorable a supersticiones mágicas que inficionan las conductas humanas.

Autoridad. Dios es el autor de todo lo creado, incluida la libertad humana, y de El procede el valor de toda autoridad subsidiaria. Lo más discutible en la actualidad es el alcance de la vicaria autoridad pontificia o apostólica.

Tiene el Papa autoridad para excomulgar a un “hereje” y entregarlo a la hoguera? En el Medievo era práctica común. En la Modernidad resulta escandaloso. Desde la curia romana se han excluido las torturas físicas pero no se han mitigado las torturas morales. De ahí la incomodidad y el fundamentalismo de quienes quieren seguir fieles a las enseñanzas de los pontífices romanos.

Amor. Dios es Amor y difunde sobre su creación gratuita y graciosamente su amor. El problema de la fidelidad humana en la Iglesia es que la obediencia no solape ni excluya el amor universal. El problema afecta tanto a los gobernantes como a los gobernados. De hecho es más fácil vivirlo que entenderlo.