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Noviembre del 2008

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Por Sarri - 24 de Noviembre, 2008, 16:49, Categoría: General

 

LITURGIA

Ocasión de preparación. Preparación litúrgica que, congruentemente, implica preparación personal. El que la liturgia vuelva a repetirse cada año da a entender que la disposición personal no ha respondido aun a la invitación o, por lo menos, con la debida prontitud. En realidad, la liturgia de todos los tiempos es siempre una llamada a la conversión y su insistencia acusa nuestra desidia.

A qué esperamos en Adviento? En Adviento o en Cuaresma o en cualquier otro tiempo conviene que nos hagamos esta pregunta y que seamos sinceros en la respuesta. El Adviento es la llegada de Cristo a nuestro mundo, a nuestro mundo interior, al mundo de nuestras creencias y convicciones. Le recibiremos? Ajustaremos nuestra vida a sus enseñanzas o seguiremos en la displicencia de nuestras rutinas?

Alguna vez cambiaremos y nos prepararemos para entregar la vida por el Evangelio? Entregar la vida y perderla, según Cristo, es ganarla; es perderla en el tiempo y ganarla en la eternidad. Se trata de la muerte y la resurrección. Para esta transición y transacción sólo se requiere fe en Cristo que llega y nos llama.

Vivir la liturgia no es conformarse con el simple cumplimiento de los ritos. Eso sería magia y la magia es lo más contrario al culto y el polo opuesto de la fe cristiana. Nos conviene meditar seriamente sobre estos puntos, creyendo que somos buenos cristianos porque vamos a misa todos los domingos. La vida litúrgica y cristiana consiste, con misa o sin misa, en darle pan al que tiene hambre, agua al que tiene sed y atención servicial a todo el que la necesita.

Jesús nos advierte que no todo el que diga “Señor! Señor!” entrará en el Reino de los Cielos, sino aquel que cumpla la voluntad del Padre Celestial. Y la voluntad del Padre es que nos tratemos y que nos amemos todos como hermanos. La liturgia es una llamada a la solidaridad y a la caridad. La vida cristiana es la repuesta a esa llamada

Que el año nuevo renueve nuestra vida cristiana.