El Blog

Calendario

<<   Junio 2008  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30       

Categorías

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog

Junio del 2008

cultura

Por Sarri - 27 de Junio, 2008, 16:53, Categoría: General

 

LA FE Y LA CULTURA.

 

El amor por las cosas celestiales debe promover el esfuerzo terrestre del cristiano. Cultivando la tierra, el hombre realiza de hecho el plan creador de Dios; cultivando las ciencias y las artes trabaja para la elevación de la familia humana y para la más fácil contemplación de Dios. No deben silenciarse los peligros de cierto fenomenismo, agnosticismo y antropocentrismo, pero estos no son consecuencia necesaria de la ciencia moderna, la cual puede dar, por el contrario, frutos abundantes de justicia y caridad. (cfr. Concilio Vaticano: Gaudium et Spes num. 57)

Estos son los grandes cambios conciliares de reconciliación con la ciencia. Con la fundación de las primeras universidades la doctrina de la Iglesia campeaba por sus reales, sin mayor objeción. Pero en la medida en que progresaban los estudios, primero la filosofía y luego las ciencias, empezaron a independizarse de la tutela clerical y, como defensa de las condenaciones que recibía, ellas también se volvieron críticas de la religión. Galileo se sometió, pero Voltaire se burló de la pretendida superioridad religiosa.

Durante los últimos siglos la oposición entre la doctrina de la fe y las ciencias ha sido a muerte. Lentamente, tras mucha reflexión desprejuiciada se está llegando a ver que ciencia y fe, siendo fieles a sus propios métodos, son campos no independientes pero sí autónomos. Tal vez el agnosticismo sea la rémora que aun persiste para entablar un provechoso diálogo. Puede que aun perdure mucho desentendimiento pero cunde una creciente pacificación, una de cuyas muestras es la Gaudium et Spes que citamos arriba..

Ejemplar en esta discordia es la figura del jesuita Pierre Theillard de Chardin que sin asustarse por las condenas de la jerarquía siguió buscando en la paleontología las fases de la evolución desde su faz material y espiritual. Galardonado con los mayores honores en las academias científicas su mérito sólo fue reconociéndose  póstumamente en los círculos eclesiásticos.

Hoy, el talante de cambio, con resistencias, pero sigue adelante y las doctrinas del Concilio Vaticano II son señeras para un futuro más cristiano que el beligerante que hemos conocido, un futuro en que ciencia y religión puedan dialogar amablemente.

 

 

Espiritualidad

Por Sarri - 12 de Junio, 2008, 23:21, Categoría: General

PODER Y QUERER

 

Querer lo imposible es frustrante. La decisión ha de dirigirse, siempre, a lo posible, Ahora bien, lo posible es objeto de conocimiento y la decisión es obra de la voluntad y, en el conocimiento, que debe incentivar a la voluntad, residen la ignorancia, la inteligencia, las creencias y las evidencias.

Desde la ignorancia que nada sabe es posible creer cualquier cosa, pero la experiencia obliga a superar y rechazar casi todas por falta de fundamento. Este discernimiento entre lo verdadero y lo falso es el trabajo de la inteligencia durante toda la vida, especialmente en la juventud. La dinámica mental busca evidencias para cimentar sus creencias y sus convicciones, sin lograr total satisfacción, salvo en las matemáticas. Las vacilaciones en la seguridad de las creencias se deben a que conocemos muy poco nuestras posibilidades y, por lo mismo, no las afrontamos.

Ante todo, el poder no nos lo otorgamos nosotros mismos sino que lo recibimos de nuestro Creador y es lo que llamamos la gracia. Dios, al crearnos libres, nos da el poder de aceptar o rechazar su gracia. La aceptación nos orienta a nuestra maduración y plenitud, mientras que el rechazo nos marchita y aniquila. Lo que aquí es de suma importancia y cuestión de vida o muerte, es nuestro querer, positivo en la aceptación y negativo en el rechazo.

Los voluntaristas dicen que querer es poder y es cierto porque la gracia divina nunca le falta al querer coherente, pero, en realidad, es el querer el que sigue al poder. Querer ser ángel es simple veleidad y gasto inútil de energía. Querer ser persona humana, con todas las ambigüedades y complicaciones que ello implica, es el querer que nos enriquece humanamente.

Lo que más juega en este proceso de enriquecimiento humano son los cambios de las creencias, el abandono de las infantiles e ingenuas y el examen constante del valor de las tan zarandeadas adultas con que vamos sustituyendo las primeras. Este proceso es ético y, debido a nuestros resabios instintivos y a nuestra pereza mental que prefiere lo fácil a lo difícil, pocas veces es exitoso -aun en los mayores santos. Con sincera fidelidad a la conciencia es posible avanzar por este camino que, al final, desemboca en la eternidad, en ese nuevo nacimiento del que tan pocas evidencias tenemos y del que tantas creencias nos formamos.

Pero con ello entramos en el terreno de la fe que se despliega en esperanza y se actúa en amor. Eso es algo que ya venimos tratando, de una o de otra forma, en todos los anteriores artículos.